Rompecabezas de madera para niños pequeños

Los rompecabezas pueden ser complicados para los niños más pequeños. Aún así, estos juegos pueden marcar un amor de por vida por los acertijos, los rompecabezas y en generará en el niño la pasión por resolver retos y problemas por sí mismo.

Los rompecabezas Montessori son una actividad divertida que a muchos niños les encanta. Además son una excelente manera para que desarrollen concentración, coordinación mano-ojo, fortalezcan los músculos de las manos y trabajen en muchas más habilidades.

La torre de Hanoi, por ejemplo, dispone de tamaños y colores diferentes, las piezas son fáciles de manipular. Usala para enseñar habilidades motora, identificación de formas y colores y para que pueda empezar a contar temprano. Más adelante irá aprendiendo a colocar las piezas en el orden correcto.

Gimnasios de madera Montessori

Los gimnasios para bebés suelen ser bastante exagerados: demasiado ruidosos, demasiado brillantes y demasiado artificiales.

Un gimnasio de madera crea un área de juego perfecta para el bebé. Diseñado con el concepto educativo Montessori, mejora la capacidad de reconocimiento del color y las formas para el bebé. Llama su atención de una forma divertida.

A los más pequeños les encanta la sensación de los juguetes de madera y el sonido que hacen al tintinear. Además, en algunos modelos, puedes ir rotando los colgantes diariamente, muy Montessori.

Son de madera orgánica natural combinada con pinturas de calificación alimenticia, todo hecho a mano, no tóxico y ecológico.

Edad recomendada entre 3 y 18 meses.

Sonajero rodante de madera

Los colores, sonidos y movimiento de este sonajero rodante fomentan el movimiento en los bebés que tienen ganas de gatear e irán encantados tras él.

Siguiendo con el estilo de aprendizaje Montessori, asegúrate de ofrecer este sonajero cuando el bebé esté listo para ello: ¡los que todavía no gatean se desanimarían si su sonajero se fuera rodando fuera de su alcance!

El método Pikler

Si prestáramos más atención a las señales e iniciativas de los niños, apoyando su sentimiento de capacidad y competencia, podríamos criar niños más tranquilos con menos problemas, niños que sabrían de manera más precisa qué les interesa y lo que necesitan. Podrían jugar de manera más autónoma. Tendrían una buena relación con sus madres y otros adultos, una relación humana positiva que empieza por la adaptación mutua.

Con este tipo de relación como base, la adaptación del niño a la sociedad sería un proceso saludable con menos conflictos. La vida emocional sería más rica y más equilibrada y el ajuste social más satisfactorio. Todo esto eliminaría la necesidad de muchas medidas educativas correctivas y haría innecesaria la intervención somática

Calendario Waldorf Montessori

Para explicar el paso del tiempo, las estaciones, no hay nada mejor que tocar los días y darle la vuelta a los meses y si tienen tanto color ¡mucho mejor!

El Calendario Waldorf Montessori es un recurso muy útil para explicar a los niños conceptos como el paso del tiempo. Están representados los días, semanas, meses y estaciones simbolizando el paso de la Tierra alrededor del Sol. Cada mes tiene un color, representado por las porciones del circulo, las semanas las representamos con una anilla, los días con bolas.

Por su tamaño es ideal para colegios

Juguetes educativos de madera en el método Montessori

Los juguetes educativos de madera fomentan la creatividad y la curiosidad natural del niño. El método Montessori utiliza este tipo de materiales para animar al niño a desarrollar sus capacidades.

El método de educación Montessori se basa en la idea de que los niños son creativos y curiosos por naturaleza, por  tanto ya tienen las claves para aprender sobre el mundo que los rodea. Solo necesitan un poco de ayuda con el entorno y los materiales adecuados  para convertirse en aprendices independientes. Esta es la filosofía que impulsa este método desarrollado por María Montessori en 1897.

Por desgracia, las escuelas Montessori son escasas y las tarifas son comprensiblemente altas, pero esta educación puede ocurrir con la misma facilidad fuera del aula: los padres pueden establecer un espacio Montessori de “ trabajo» en casa para mantener a los niños pensando y jugando durante el verano o en cualquier época del año. 

«Trabajar», la palabra Montessori para una actividad, generalmente se centra en juguetes hechos con materiales naturales que requieren concentración, lo que significa que los niños (y los adultos) pueden descansar de parques y piscinas ruidosas, y  de pantallas a todo volumen. 

Otra cuestión importante es ofrecer al niño juegos y juguetes apropiados para que puedan elegir por ellos mismos sus actividades y así conducir su propia educación. Estos materiales y actividades deben poner un énfasis especial en el aprendizaje a través de todos los sentidos, no sólo escuchando y observando, sino tocando, gustando, oliendo o simplemente saliendo a un medio natural.

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